Madrid centro · junto a Plaza España

La parte de la despedida que todos recuerdan al día siguiente.

Una hora de equipo antes de que la noche haga el resto. Estamos a cinco minutos de Plaza España y a diez de Gran Vía, así que encaja justo antes de la cena sin cambiar de barrio.

Por qué funciona aquí

Tres cosas que importan en una despedida.

La hora encaja

Abrimos hasta medianoche viernes, sábado y domingo. Jugáis a las 20:30 o a las 22:15 y salís directos a cenar, sin coger nada: Gran Vía está a diez minutos andando.

Nadie hace el ridículo

No hay disfraces obligatorios ni pruebas de esas que dejan a alguien expuesto. Hay un problema que resolver y un reloj: la risa sale sola y sin víctimas.

Entra todo el mundo

Funciona igual con quien nunca ha jugado y con quien lleva veinte salas. Y quien no esté para acertijos también aporta: hay mucho de buscar, ordenar y contarse las cosas.

Lo que suelen preguntarnos

Sin sorpresas.

¿Se puede venir habiendo bebido?
Una copa antes no pasa nada. Pero si alguien llega en mal estado no puede entrar: es una sala con material delicado y con otras personas dentro. Os lo decimos claro para que no haya un mal momento en la puerta.
Somos trece, ¿cómo lo hacemos?
Dos salas a la misma hora: siete en Rebelión en la Granja y seis en El Secreto de Magallanes. Al salir comparáis tiempos. Escribidnos y os cuadramos las dos reservas a la vez. Si preferís jugar todos juntos, o sois más, The Room 745 admite de 10 a 24 en nuestro local, y esa se reserva escribiéndonos o llamando. Y si sois más de 24, la llevamos a vuestro sitio —una casa rural, una finca, un chalet— y jugáis de 20 a 100 a la vez.
¿Podemos preparar algo especial para el homenajeado?
Contádnoslo al reservar. Dentro de lo que no rompa el juego, el Game Master puede meter algún guiño. Avisad con tiempo, no el mismo día.
¿Hay sitio para dejar las cosas?
Sí, taquillas para móviles, bolsos y abrigos. Dentro de la sala no se entra con nada, entre otras cosas porque el móvil arruina el juego.

Reservad antes de que se llene el finde.

Los viernes y sábados por la noche son las horas que antes se agotan.